
Desubicado: (LLEGA CON UN NINTENDO DS EN LA MANO) Maestro ¿te gustan los juegos?
Maestro: Siga tuteando gran #$%#$ y le muestro las grandes torturas de la China milenaria. Ah si, los juegos. Voy a explicarle la naturaleza del juego...
Desubicado: pero yo no...
Maestro: Usted sabe que yo le tengo un poco de jartera a los libros por lo que nunca he cogido un diccionario, pero estoy seguro que la definición de "juego" en cualquiera de ellos es errada e insuficiente.
Desubicado: no es una palabra fácil…
Maestro: chino hijue (LE RAPA EL NINTENDO E INTENTA ROMPERLO EN DOS, INFRUCTUOSAMENTE) yo leo más bien el diccionario de la naturaleza. Mire esos dos gozques jugando: el juego en sus orígenes, es idéntico a la simulación. La simulación de una habilidad que el animal debe aprender para sobrevivir: la caza, del cortejo y un largo etcétera. Simulación: esa es toda la naturaleza del juego.
Desubicado: si pero...
Maestro: ¡Pero nada! me va a decir que hay muchos juegos, como los deportes, que no están realmente simulando una acción concreta: pero eso si, es como todo lo que hacemos los humanos: Volvemos todo tan complejo que es difícil a veces reconocer el origen, pero ahí está visible para la conciencia superior como la mía. La reproducción, la arquitectura, la muerte; todo es naturaleza envuelta en la complejidad de nuestras representaciones.
Desubicado:(MIRANDO UN PEDAZO DE RELLENA QUE SE ACABA DE SACAR DE ENTRE UN DIENTE) perdón ¿qué?
Maestro: Lo impresionante es hasta dónde hemos llevado la idea de juego: Están los deportes como ya dije, pero también está el arte, los negocios y por supuesto la ficción, ya sea en el cine, en el teatro, en la televisión. Es el mayor juego que hemos inventado y, al igual que en los deportes, la simulación no es directa. Les permitimos a los actores que griten, maten, mueran, se enamoren, se peleen, se enloquezcan en el escenario, para que nosotros no tengamos que hacerlo. Simulamos esas acciones en nuestra mente y podemos tomar un partido moral sin tener que involucrarnos directamente. Podemos aprender de ellos ¿Qué tal tener que pasar por lo que pasó Edipo o Condorito?
Desubicado: ¿Y sobre los juegos de video? supongo que debe odiarlos como odia un verdadero maestro místico toda la tecnología...
Maestro:(CUELGA EL CELULAR)¿Perdón qué? Es que me están instalando banda ancha...Ah sí los videojuegos, ¡son el nirvana! Además predigo que van a volverse cada vez más importantes en la sociedad, en todos los grupos de edad. De hecho estamos viviendo un auge de los videojuegos ¿Por qué? Yo creo que en gran parte porque lo simulado no se pierde como en otros juegos más complejos que jugamos todos los días, inclusive a veces sin darnos cuenta. (¿O qué tal el juego de la guerrilla con el intercambio humanitario? pero no me hagan empezar...) Si en el videojuego soy un explorador salvando obstáculos en una selva pues eso es lo que soy. El videojuego vuelve a la esencia primitiva del juego: la simulación.